Qué es un emprendedor

El ser humano busca satisfacer necesidades constantemente y en esa búsqueda se va exigiendo hasta gozar de la vida que desea. La inconformidad, en conjunto con la necesidad, es lo que lleva al humano a buscar más allá de su realidad y, como resultado, tenemos este mundo lleno de innovación, de nuevos productos, en nuevos mercados, para satisfacer nuevas necesidades. Los que no innovan entran en un ciclo aspiracional en el que se dan cuenta de que quieren esa novedad en sus vidas. Así, unos antes que otros, todos se van motivando hacia un cambio positivo y lleno de confort.

Un emprendedor es el que parte primero que el resto en búsqueda de eso que mejore su entorno, lo apuesta todo y espera los mejores resultados. Las cualidades de un emprendedor pueden ser variadas, pero, sin dudas, tiene un espíritu emprendedor.

Qué es un emprendedor

Una palabra clave para definir qué es emprendedor es innovación, y es que, sobre todo en el mercado actual, los emprendedores deben llegar con ideas frescas que solucionen las necesidades de sus consumidores de forma ingeniosa. Así, un emprendedor puede definirse como aquella persona que diseña una solución innovadora en la forma de producto o servicio y la lanza al mercado.

Para complementar lo que es un emprendedor podemos agregar que es aquel que, al lanzar su producto al mercado, deberá tener decisión, iniciativa y creatividad para sacar adelante el proyecto, pues para nadie es un secreto que emprender conlleva retos y riesgos.

Aunque esta definición es amplia y puede agrupar a un sinfín de perfiles distintos; las cualidades de un emprendedor son variables. En la práctica se pueden reconocer distintos tipos de emprendedores, cada uno con características bien marcadas.

Tipos de emprendedores

Veamos algunos de los tipos de emprendedores más comunes ¿te identificas con alguno?

Emprendedor por necesidad

Dice el dicho que la necesidad es la madre de la motivación. El emprendedor por necesidad es aquel que no ha visto una salida distinta y que apuesta a una solución ingeniosa y que, por la misma necesidad, se esfuerza por que salga adelante.

Si bien, este tipo de emprendedor es común, esta no es la mejor forma de emprender ya que, cuando la necesidad dicta el plan, no se racionaliza tanto como se debería. Una de las bases del buen emprendimiento es la visión y el planteamiento de objetivo, bases que se desvirtúan cuando el emprendedor necesita ver resultados lo antes posible.

El emprendedor por necesidad tiene la tarea de ir trabajando sobre la marcha en una estructura que le permita tener un negocio sostenible en el tiempo. 

Emprendedor especialista

En este caso, el emprendedor puede satisfacer las características de otro tipo de emprendedor, es decir, un especialista puede emprender por necesidad. La cualidad que hace que sea de este tipo en específico es el nivel de conocimientos que tiene sobre un mercado.

Los emprendedores especialistas cuentan con un conocimiento más técnico, lo que les permite dar soluciones, si se quiere, mejor pensadas. Por ejemplo, es más probable que un ingeniero emprenda con éxito en su especialidad porque conoce las opciones existentes en el mercado y tiene las herramientas para ofrecer una más eficiente.

Emprendedor oportunista

Para definir qué es un emprendedor oportunista, usaremos esta afirmación: “aquel que está en búsqueda de oportunidades”. Es decir, quiere emprender, está dispuesto a tomar el riesgo, pero espera hasta que una idea sea lo bastante buena, sin importar el mercado; se puede decir que es un emprendedor visionario. El riesgo que corre este tipo de emprendedor es la carencia de una visión ajustada sobre el nicho de negocios. Por ejemplo, puedes ver una oportunidad en la producción de energía de fuentes naturales, pero si no conoces del tema, no tienes la información necesaria para trazar un plan certero.

Si el emprendedor oportunista se rodea de personas especializadas en los nichos de negocios en donde encuentra oportunidad, puede explotar su idea. También es cierto que el oportunista aprovecha la estacionalidad, o la situación actual del mercado. Actualmente, los que han emprendido en salud a raíz de la pandemia de la Covid-19, son emprendedores oportunistas.

Una de las recomendaciones para este tipo de emprendedor es que tracen un plan de viabilidad a futuro, debido a que existen oportunidades que son finitas, es decir, que dejan de serlo luego de un tiempo.

Emprendedor inversionista

El emprendedor inversionista pone su dinero en las ideas de otras personas. Siendo así, este es un tipo de emprendedor que cuenta con los recursos económicos para financiar proyectos que le parecen rentables. En sí, el inversionista puede ser un oportunista, con la diferencia de que este no va a desarrollar la idea por sí mismo, sino que espera un porcentaje de los beneficios del negocio.

Emprendedor digital

Para definir qué es un emprendedor digital debemos entender que puede satisfacer las características de otros tipos de emprendedores, pero lo que lo diferencia es su interés por el ámbito en el que se desarrolla el negocio. Un emprendedor digital apuesta por las nuevas tecnologías asociadas al Internet y, por ello, se destila por la creación de páginas Web, Ecommerce, Apps y otros proyectos asociados.

El emprendedor digital tiene mucho de donde escoger porque los modelos de negocio en este medio son variados. Así encontramos los creadores de contenido en vídeo, como los youtubers, los cuales ganan por publicidad tanto en la plataforma, como las asociaciones que hacen con marcas. Otro caso son los que ganan dinero con publicidad en blogs, o los que trabajan ganando comisiones con programas de referidos. Muchos emprendedores digitales ganan dinero ofreciendo soluciones tecnológicas a los que desean explotar los beneficios del Internet como centro de negocios.

En este entorno convive una gran cantidad de emprendedores jóvenes, los cuales apuestan a la nueva forma de hacer negocios. Estos emprendedores jóvenes son capaces de ver el potencial de crecimiento en Internet y, al ser usuarios frecuentes, tienen un entendimiento extenso sobre cómo puede mejorar.

Otros emprendedores digitales optan por comercializar sus propios productos y servicios. Algunos basan su innovación en el ofrecimiento de un servicio o producto que encuentras en un modelo tradicional en Internet. Así vemos como marcas de ropa, servicios para el hogar, incluso servicios profesionales, se ofrecen en Internet como parte de un emprendimiento digital.

De hecho, muchos dueños de negocios dan el salto a lo digital para ponerse al día con las tendencias del mercado. En ese sentido, la innovación se trata del ajuste de su oferta al nuevo entorno.

Emprendedor social

Al referirnos al emprendedor social hablamos de las motivaciones de esta persona. Un emprendedor social quiere aportar algo que sea positivo para la sociedad, que solucione un problema o alguna injusticia. Por ejemplo, los emprendedores que trabajan con nuevas soluciones a los problemas de agua o de alimentos, pueden ser considerados como sociales. Ahora bien, el emprendimiento con tendencia social puede estar combinado con los otros tipos, esto debido a que las soluciones más altruistas no están peleadas con la creación de un negocio que sea rentable y sostenible.

Emprendedor asociado

El emprendedor o trabajador asociado es aquel que forma parte de un equipo de trabajo que, a su vez, es parte de una organización más grande. Este produce un bien para la empresa, pero no es un empleado y es responsable del producto o servicio que presta. 

Emprendedor individual

Esta categoría engloba todo aquel que emprende por sí mismo, es decir, no está buscando crear una empresa donde existan empleados. En España, un autónomo podría ser considerado un emprendedor individual. Este tipo de emprendedor surge como una forma para que los independientes, proveedores y comerciantes se legalicen como empresa y puedan tener una visión más amplia del mercado.

Intrapreneur

El intrapreneur es un tipo de emprendedor que ha nacido de la nueva tendencia de empleabilidad. Como tal, el intrapreneur es un empleado de la empresa, pero esto le da libertad de crear soluciones que estén en la línea de negocio. Así, el empleado no siente que está haciendo algo que no le gusta o que no le motiva, sino que usa su experiencia para desarrollar el producto que ofrezca la mejor solución. Aunque no es su empresa, es su idea, y este tipo de iniciativa es muy valiosa a la hora de retener el talento humano dentro de las organizaciones.

Franquiciador

Un emprendedor franquiciador es aquel cuya idea de negocio, y modelo, obedece a la estructura de una franquicia. Así, esta persona se encarga de gestionar todo lo necesario para que otras personas adquieran esta franquicia a cambio de un beneficio para el emprendedor que tuvo la idea.

Por supuesto, para que un emprendedor pueda vender la idea de su franquicia, debe haber probado que su idea es rentable. Además, debe tener visión de escalabilidad y expansión.

Como en todo modelo de franquicia, esta persona o empresa, gana por la asesoría, por el derecho de uso de la marca y por otros conceptos.

Diferencias entre emprendedor y empresario

Muchos confunden estos dos términos, pero existen tres diferencias clave.

La primera diferencia tiene que ver con el enfoque general del negocio. Si bien, en ambos casos se busca que el negocio sea rentable y se procura que las finanzas estén sanas para que se pueda sostener la empresa, el emprendedor busca hacer realidad una visión. En este sentido, el emprendedor se arriesga más y, por supuesto, basa el desarrollo del negocio en la innovación.

El empresario tiene un producto o servicio que funciona, no siente la necesidad de mejorar o cambiar nada de lo que hace, al menos que el análisis de la gestión le diga lo contrario.

Otra diferencia importante entre los dos es la gestión del negocio. El empresario, al tener un producto que se vende, se preocupa por las finanzas; mientras siga vendiendo, no se preocupará por mucho más. Esto lo lleva a descuidar aspectos que para un emprendedor son vitales como la relación con los empleados y su correcta motivación, lo que puede ocasionar dificultad para retener al talento humano dentro de la empresa.

Asimismo, el emprendedor, dentro de su espíritu de innovación, busca que la empresa mejore los patrones conocidos, por lo que, le presta atención al ambiente de trabajo, los beneficios del empleado, entre otras cosas.

Por último, el empresario tiende a tener una visión limitada sobre el negocio, trabaja con márgenes conocidos y se limita a mantenerlos. Por su parte, el emprendedor piensa como mejorar a corto, mediano y largo plazo. Como su producto y marca están creciendo, está atento a la retroalimentación del cliente y a las oportunidades para crear nuevas líneas de productos o mejorar el que tiene.

Podríamos decir que, el empresario se encuentra en una posición más cómoda, mientras que el emprendedor, al estar innovando, está en una constante lucha para alcanzar estabilidad.

El panorama actual para un emprendedor

En estos últimos años, en España se ha incentivado el emprendimiento y la innovación logrando que las personas, de acuerdo con algunas condiciones, puedan recibir subvenciones y ayudas.

Entre las ayudas para emprendedores en España, podemos nombrar: el pago único por desempleo, el Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM), ayudas ofrecidas por el Ministerio de Ciencias e Innovación, las bonificaciones para autónomos y los préstamos ICO.

Cada ayuda para emprendedores funciona de distinta manera, pero todas buscan hacer más sencillo el camino del emprendimiento.

Características de un emprendedor exitoso

Emprender no es fácil, por ello, para ser un emprendedor de éxito, es indispensable contar con estas cualidades:

Liderazgo

Un emprendedor debe impulsar la idea y para esto debe convencer a otras personas. El liderazgo es lo que le permite salir adelante sin temor a intentarlo. Dentro del liderazgo, la lista de habilidades de un emprendedor es extensa, pero una de las más importantes es la capacidad de transmitir su visión al equipo de trabajo que dirige.

Creatividad

No hay innovación sin creatividad, y la innovación es la base del emprendimiento. La creatividad no solo se limita a la idea de negocio, el producto o el servicio, sino a la gestión del talento humano y del resto de los recursos. Un emprendedor debe sortear las dificultades del camino y solo lo logrará si es lo suficientemente creativo.

Visión y enfoque

Un emprendedor debe saber qué quiere lograr y cómo quiere lograrlo; además debe enfocarse para lograrlo. Un emprendedor exitoso no puede ser distraído, mucho menos dubitativo. Es un líder que tiene una idea y, aunque la manera en que logra los objetivos puede variar, esa visión primaria debe permanecer inmutable.

Organización

Cuando se trabaja en una nueva idea de negocio nacida de la innovación es importante que se ejecute el plan de forma organizada. Si bien, en un principio puede no tenerse todos los detalles precisados, una de las habilidades de un emprendedor es la definición del flujo del proceso. Esta organización le permite, entre otras cosas, cuantificar los recursos que necesitará; con esto, podrá hacer una predicción del tiempo que le llevará cumplir cada objetivo.

Resiliencia

La resiliencia habla de nuestra capacidad para hacerle frente a la adversidad y el camino del emprendedor está lleno de eso: de adversidades. Un emprendedor debe luchar por lo que cree y debe sobreponerse a las dificultades del camino. Ahora bien, ser resiliente no significa insistir en un proyecto que no sea factible; un emprendedor debe saber cuándo detenerse.

Emprendedores que inspiran a otros

Una constante de todo emprendedor es verse reflejado en personas que lo han logrado. Las frases de emprendedores abundan en todos los libros sobre emprendimiento y, más que parecer trillado, son un recordatorio de que, aunque estas personas tengan éxito hoy, algún día estuvieron en nuestros zapatos.

Si eres un emprendedor, seguramente te has visto inspirado en el trabajo de Musk, Gates, Ford, Bezos, Jobs o Wang. De hecho, muchos libros para emprendedores están basados en casos reales, y es que el emprendimiento, más allá de tener una base de conocimiento, es experimental. Aunque no hay una fórmula que repetir, el espíritu emprendedor puede ayudarte al lograr tus objetivos.

¿Merece la pena emprender?

Si buscas crecimiento personal, aprender cosas nuevas y la oportunidad de mejorar tu vida profesional, entonces emprender merece la pena. Evidentemente, existe un sacrificio asociado con el emprendimiento que, para la mayoría, es lo que genera más satisfacción, pero que se convierte en frustración si no se gestiona adecuadamente.

Publicado por Roberto Touza David

Founder & CEO de Startups.st | Empowering Entrepreneurs & Pushing Ecosystems

Founder ExDis.co | Exponential Disruperts

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